Con Oracle Cloud Infrastructure, la climatetech brasileña creó una base tecnológica para acelerar la evolución de Planton Genius y atender las exigencias de grandes empresas con mayor rendimiento, seguridad y escalabilidad.

A medida que las empresas avanzan en sus agendas climáticas, también crece el desafío de transformar un gran volumen de información, proveniente de distintas unidades y fuentes, en datos de emisiones confiables, trazables y preparados para auditorías.

Es en este contexto donde opera Planton, una climatetech brasileña dedicada a la gestión de emisiones de gases de efecto invernadero. Fundada en 2023, con sede en el Instituto Caldeira, en Porto Alegre, y certificada como Empresa B, la compañía desarrolló Planton Genius, una plataforma propia que ayuda a las grandes empresas a organizar la recopilación, el cálculo y la consolidación de sus inventarios de emisiones.

La tecnología permite reunir datos de distintas unidades de una organización, mientras un equipo de ingenieros de inteligencia climática valida la información y la metodología. El objetivo es ofrecer a los clientes un inventario trazable y auditable, siguiendo los datos desde su origen hasta cada tonelada de emisiones reportada.

Sin embargo, con el crecimiento de la operación y la evolución de Planton Genius, Planton comprendió que su infraestructura tecnológica también debía estar preparada para las exigencias de este mercado.

Una infraestructura preparada para grandes empresas

El desafío de Planton adquiere otra dimensión al considerar el perfil de sus clientes. Las grandes organizaciones pueden tener decenas de unidades y muchos profesionales involucrados en el reporte de emisiones, y necesitan presentar cifras capaces de superar procesos de verificación externa.

Antes de adoptar Oracle Cloud Infrastructure (OCI), Planton operaba con una infraestructura fragmentada en distintos servicios, que ofrecía menor control sobre el rendimiento y los datos, utilizaba configuraciones genéricas no optimizadas para su sistema y presentaba costos que aumentaban junto con el volumen de datos climáticos.

También existía otra necesidad importante: separar rigurosamente los entornos de desarrollo, pruebas y producción. De esta forma, el equipo podría continuar evolucionando el producto sin que las nuevas funcionalidades o pruebas pusieran en riesgo el entorno utilizado diariamente por los clientes.

Al buscar una nueva base tecnológica, Planton estableció tres prioridades: control, previsibilidad de costos y una infraestructura sólida para crecer con clientes empresariales.

En este contexto, la empresa eligió a Oracle como su socio tecnológico.

Una nueva base para Planton Genius

Con OCI, Planton estructuró una infraestructura dedicada a su operación mediante Oracle Kubernetes Engine, con mayor control sobre la seguridad y el rendimiento, y una configuración adecuada para su volumen de datos.

La experiencia de Oracle con datos y entornos corporativos también fue considerada por Planton durante la decisión, especialmente porque este es el mismo universo de las grandes organizaciones a las que la climatetech busca atender.

Esta infraestructura adquirió aún más importancia con la evolución de Planton Genius. Según la empresa, la plataforma utiliza inteligencia artificial para trabajar con información proveniente de fuentes como facturas y hojas de cálculo, y cuenta con diferentes agentes para respaldar la experiencia de elaboración del inventario de emisiones.

La posibilidad de utilizar infraestructura en la nube ubicada en Brasil también fue uno de los factores considerados por Planton. Para la empresa, mantener sus cargas de trabajo más cerca de sus clientes contribuye a reducir la latencia, un aspecto especialmente relevante en una plataforma intensiva en procesamiento de datos e inteligencia artificial.

De semanas a horas en la entrega de mejoras

La migración de la infraestructura de Planton a Oracle Cloud se completó en marzo de 2026. En agosto de ese mismo año, la empresa lanzó sobre esta nueva base la tercera versión de Planton Genius, resultado de una reescritura completa de la plataforma.

El cambio trajo beneficios concretos para la operación. Con implementaciones automatizadas y revisadas en OKE, las correcciones y mejoras que podían tardar semanas ahora pueden llegar a los clientes en horas, sin necesidad de ventanas de mantenimiento.

Planton también comenzó a trabajar con tres entornos aislados —desarrollo, pruebas y producción—, para que lo que está en desarrollo no interfiera con la experiencia de los usuarios en producción.

La nueva arquitectura también se estructuró para ofrecer una mayor resiliencia. Según la empresa, si un servidor falla, otro puede asumir la operación en segundos. Planton trabaja actualmente con una meta de disponibilidad anual del 99,9 %.

En términos de rendimiento, la compañía monitorea tiempos de respuesta inferiores a 300 milisegundos, con alertas automatizadas las 24 horas del día.

Otro impacto se observa en el soporte. Gracias al seguimiento de punta a punta de las acciones realizadas en la plataforma, Planton afirma que puede resolver solicitudes con mayor agilidad.

Cuando la infraestructura también se convierte en un argumento de negocio

Para Planton, los beneficios no se limitaron a la operación de TI. Al trabajar con grandes empresas, demostrar seguridad, aislamiento de datos y estabilidad es una parte importante de las conversaciones con las áreas de tecnología y cumplimiento. En este contexto, la infraestructura dejó de representar solo un costo operativo y pasó a contribuir a la propuesta de valor de la empresa.

Hoy, según Planton, los datos de cada cliente están aislados, existe cifrado en tránsito y en reposo, y la infraestructura se monitorea en tiempo real.

Para una compañía cuyo producto trabaja con información que debe mantenerse trazable desde su origen hasta el resultado final de un inventario de emisiones, esta base tecnológica también contribuye a establecer la confianza necesaria para ampliar su presencia entre organizaciones de gran tamaño.

“El mayor beneficio que obtuvimos no fue el costo, sino poder construir una base que soporta a grandes clientes desde el primer día”.

La experiencia de la empresa reforzó la importancia de pensar en la arquitectura desde el inicio. Según Planton, recursos como entornos separados, implementaciones automatizadas, monitoreo y seguridad de nivel corporativo ayudan a las startups que buscan vender a grandes empresas a responder a las exigencias de las áreas de TI y cumplimiento de estos clientes.

El próximo paso: escalar sin renunciar al rendimiento

Con la nueva infraestructura establecida, Planton ya mira hacia su próxima etapa de crecimiento. La prioridad es llevar Planton Genius a más grandes empresas, soportando un número creciente de unidades y mayores volúmenes de datos sin renunciar al rendimiento ni a la auditabilidad.

La compañía también pretende profundizar el uso de servicios de datos e inteligencia artificial de Oracle Cloud, además de ampliar las integraciones de Planton Genius con los sistemas de gestión que ya utilizan sus clientes.

Otro objetivo es fortalecer su participación en el ecosistema de Oracle y desarrollar oportunidades conjuntas con empresas que necesitan medir y reducir sus emisiones.

Para Planton, la evolución de la infraestructura creó una base para crecer sin perder las características esenciales del producto: seguridad, rendimiento y trazabilidad.

Y, a medida que la gestión de emisiones se convierte en una necesidad cada vez más relevante para las grandes organizaciones, esta combinación de tecnología e inteligencia climática puede ayudar a Planton a llevar Genius a operaciones cada vez mayores, transformando la infraestructura en una plataforma para la próxima etapa de crecimiento.